Moria's Purple Mirror

Moria's Purple Mirror

domingo, 24 de abril de 2016

Memoria

Leo tus páginas de recuerdos insignificantes, olvidados. Nada.

Al cerrar el libro se notan impregnados en la piel, se sienten como recientes, se sufren por igual, se viven por igual.

El recuerdo es absurdo, sin valor, pero la emoción daña.

Mayo, casi llegas, casi me alcanzas un año más de todos estos años que ya fueron.

Mayo, existes de nuevo y eres nombrado por los labios de la concurrencia.

Te odio y eres consciente de ello, y llegas como burla a amedrentar los remanentes cenizos.

Y nos vamos resumiendo.

Increíble que aún no llegas, pero te temo.

miércoles, 3 de junio de 2015

Mudanza

A mis lectores, que son pocos y consciente soy de ello, y a aquellos desorientados que por un click perdido den con esta página, quiero anunciarles que mudo este blog a wordpress, donde podrán encontrar tanto mis posts anteriores como los que sigan a esta fecha. Tal vez más, tal vez menos...

Agradezco a los que sé que me leen constantemente, y en espera de que no dejen de hacerlo, les comparto mi nueva dirección, por si gustan darse una vuelta también por allá: https://moriaspurplemirror.wordpress.com/

Por su atención, y sus lecturas, miles de gracias.

Moria.

sábado, 10 de enero de 2015

Simplicidad

Nada.

Nada llega, nada se va. 

Nada queda.

Envejecer en llanto. 

Nombrar al viento. 

Perecer sin escribir y volar sin valorar.

Poder mirar al fin el sinsentido.

Una vida que se agota, una muerte que renace.

Amanecer.

Continuar la lista infinita de palabras.

De ojos azules, encandilados y ciegos.

Para tomar un café en la playa.

Y mirar a los ojos.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Un momento: tú

Eres la sensación de consciencia, 
y ese momento en que ésta llega y te golpea; 
eres una sorpresa que aún es familiar. 
Un cigarro en una terraza que ya no existe, 
un futuro que pinta hermoso sólo porque así lo crees.

Y es que soy tan pequeñita que a veces un sólo sentimiento puede caber en mí; 
pero cuando ese sentimiento eres tú, simplemente no quepo, me desbordo, 
y sales por mis ojos en forma de felicidad húmeda y negra 
y mi felicidad mancha tu camisa, 
y me siento triste entonces por ensuciarla y respondes como siempre... 
Como siempre... "No pasa nada..." 
Y abrazas mi mundo, y me llamas bella aunque me duelan los ojos, aunque no. 

Tú me llamas preciosa, y yo deseo serlo. 
Me dices hermosa y pretendo no cometer errores. 
Me llamas lindura y yo soy. 

Al principio, todo eres tú. 
Tú y esa manera de encrespar mis nervios, 
y de hacer desaparecer mi estructura, 
y de demostrarme que tienes razón, 
que la vida es sencilla, y que las complicaciones también son vida, 
y que sólo hay una manera de vivirla: juntos.

Esta vez me quiero en tu cama cada noche 
y en tus besos todas las mañanas. 
Quiero verlo todo con tus ojos, desde ti.

Porque me entiendes, 
porque a tu lado las palabras sobran y las pieles hablan, 
las manos miran, los ojos aman... Y el amor se hace.

Por eso sé que si la fortuna tiene un nombre, es sin duda el tuyo.

jueves, 21 de agosto de 2014

Rompecabezas

Encontrándome justo aquí,
creyéndome que el rompecabezas 
está casi completamente armado, 
desaparecen un par de piezas.

En medio de mi orgullosa 
y muy ególatra naturaleza vampírica, 
me creí completa, invencible, 
terriblemente feliz.

Y ahora, cuando mi vida pareciera 
volver a andar en cuatro ruedas, 
y cuando el amor me ha permitido 
verle directamente a los ojos y besarle los labios...

Llega a mi mente una pregunta: 
¿de qué sirve un rompecabezas de mil piezas 
si me faltan dos de ellas?

Moria

~No fechado~

jueves, 10 de julio de 2014

Yo

No me considero una persona afecta a la vida. Lo hago porque estoy aquí, porque "ya qué", y porque morir me da más miedo. 

Obsesiones. Eso es algo con lo que nadie debería meterse. 

Odio levantarme "temprano". 

Cuento con un total de ocho alarmas para levantarme, y en algún momento fueron once. Aún así, llego tarde a trabajar como costumbre.

Los martes para mí son diferentes. Es extraño porque siempre lo han sido de una u otra manera. 

Soy una persona de hábitos, de costumbres y de constantes. Todas las mañanas son un mismo viacrucis interminable. 

Me gusta escribir... Siempre me han gustado las artes y no creo ser buena para ninguna, así que la escritura, y hasta la fotografía, son mis fugas, para no explotar, como en olla exprés. 

El baño... Metódico como siempre y como todo, es uno de mis placeres... Para hacerlo diario, para disfrutarlo por una hora, y siempre con agua muy caliente; para pensar en todo a la vez, y resolver mi mundo desde dentro de la bañera.

Mis miedos rondan mi cabeza como historias de terror que algunas noches no me dejan dormir y otras hacen mi sueño una pesadilla.

Observo a la gente, todos los días, todo el tiempo. A veces con frustración, otras con jactancia. Muchas con desinterés.



viernes, 2 de mayo de 2014

Ausencia

Una frase no alcanza este día,
Un poema no basta. 

Una mirada sería insuficiente. 
Estrechar tu mano, absurdo.

Escuchar tu voz pretendería un intento.
Ver tu sonrisa asomaría un logro.

Pero tal vez un abrazo, quizá un beso.
Si acaso todo. Y morir de nuevo.

Perecer un instante, esta vez para siempre.
Para amarte en lo eterno, y procurarte en el báratro.

Reclamarte mío, proclamarme tuya.
Vivir sin ausencia, sentir sin pecado.

Albergar la mentira, 
y aferrarme a lo incierto.

jueves, 27 de marzo de 2014

Máscaras

Érase una vez el cuento más trillado de la historia.

Se encontraron caminando por la vida, cruzaron miradas más de una vez, sin reconocerse. 

Sus máscaras no eran compatibles, ni siquiera parecidas. Por lo que estuvieron a punto de pasar de largo sin ser reconocidos. A veces, las máscaras que llevamos no sólo nos ayudan a sobrevivir en este mundo de decepciones, sino también pueden terminar alejándonos de la mejor oportunidad de nuestras vidas.

Pero dicen los que saben que el destino es caprichoso. 

Tras algunas temporadas, debieron convivir. Al menos una vez a la semana la vida los situaba juntos, y ellos se ponían a platicar. Y en una de tantas ocasiones, uno de ellos permitió que el otro viera un atisbo de la persona que yacía detrás de la máscara. Algo surgió en ese momento. Y los dos quedaron prendados. 

Decidieron entonces conocerse. Ahora era una decisión tomada, aunque no del todo consciente. 

Caminaron más despacio, observaban cada irregularidad del camino con atención, y sorteaban los obstáculos del sinuoso andar. La precaución imperaba a cada paso. Como un juego de destreza, donde ninguno se veía perdiendo.

Máscaras cada vez más de lado; similitud tras similitud, se convertía aquello en un verdadero espectáculo digno de analizarse desde cerca, donde a través de mostrarse reales, las máscaras comenzaron a ser entendidas y compartidas. Cada palabra que yacía sincera, les permitía conocerse de a poco, y engancharse de a mucho.

Momentos de oscuridad llegaron. Y en la oscuridad, un día por fin, se quitaron completamente las máscaras. La ropa, el maquillaje, el peinado, los zapatos. Vulnerables uno frente al otro, se reconocieron en espejo. 

Eran uno. El mismo. Sus diferencias, aunque pocas, prácticamente nulas, compaginaban de tal forma que se complementaban, hasta llegar a la completitud.

Todo tenía sentido. Todo encajaba en su lugar. Cóncavo y convexo en completo espejo, reflejando sensaciones, sentimientos, gustos, vidas. 

Palabras infinitas se creaban entre ellos en todo momento, incluso en silencio, mientras las miradas profundas, percibían más allá que cualesquiera otros ojos. Se miraron las almas. Y se supieron prometidos.

Ella lo miraba, deseando ser para él; él la miraba deseando ser suyo. 

Decidieron muchas cosas; decidieron que los finales felices sí existen, que a veces las cosas sí funcionan, y que el resto de la gente podía pensar lo que quisiera. Y decidieron que nada les importaría si estaban juntos.

Y con cada decisión siempre se dejan cosas atrás; y ellos dejaron tanto que sintieron renacer, ser de nuevo lo que eran un día, auténticamente, sin corrupción. 

La realidad es que sus máscaras cambiaron, porque hay cosas que no pueden ser ocultas, que se asoman. Pero lo hicieron juntos, como si se lo hubiesen jurado. 

Esta historia comienza por el final y no termina, es constante y se repite, como la vida misma. Porque así, en otra, buscarán sus máscaras, y en la muerte, sus sombras.



martes, 25 de febrero de 2014

Fantasía

Háblame.

Dime que soy todo eso
que siempre quise ser,
y prometo que tú serás en mí
todo aquello cuanto siempre ideaste.

Déjame vivir en mi fantasía;
sé parte de ella,
como yo lo seré de la tuya.

Y habremos de pasar
junto a otra gente,
y no sabrán que no existen,
que ellos, y todo,
es parte de la misma fantasía real
que maquinamos juntos.

Nuestra.

Y quédate.
Quédate esta vez
y yo me quedaré,
porque hay las razones suficientes,
porque sobran.

Sé mi compañía.

Porque eres una tarde perfecta.
Y mañana,
y noche.

lunes, 24 de febrero de 2014

No me pidas...

Estoy cansada.

Hay días en los que uno no puede continuar cargando ningún peso. Porque uno se achaparra, porque uno mira al suelo, porque se pierde del paisaje, de un atardecer.

Esos días, uno quiere echar a correr, soltar todo, tirarlo al suelo, y correr. Tirarse en el pasto y rodar cuesta abajo, olvidarse de los espejos y de los zapatos.